
Hoy, o mejor dicho, ayer, fue mi primer día...de trabajo... supongo que para la mayoría ha sido un día agotador...
Empecé la jornada "muertita-matá" , a diario el mayor disgusto del día es levantarme de la cama, pero si encima tengo que madrugar el disgusto se convierte en una tragedia gallega (que no griega)... Como siempre "salí de casa con la sonrisa puesta"... Bebito se quedo feliz sin mí, cosa que no me gustó demasiado, pero yo sonrío... siempre sonrío...
Llegué al trabajo (vivo a menos de un minuto) y cuando vi la montaña de papeles que tenía que llevar al Juzgado previo paso por la fotocopiadora, por supuesto seguí sonriendo... debido al volumen de mi carga de papeles decidí que en lugar de llevar mi carpeta hoy sería mejor llevar mi maletín de ruedas (algún día os hablaré de este maravilloso invento que heredé de mi etapa de embarazada), así que un poco menos fashion que otros días me dirigí al Juzgado... cuando iba a mitad del camino mis pies empezaron a resentirse...sonríe pensé... sólo llevas unos mini-tacones, así que aguanta y luce la mejor de tus sonrisas... Una vez allí, la mayoría no tuvimos ni tiempo de decirnos qué tal habíamos pasado las vacaciones porque un batallón de funcionarios se habían atrincherado durante todo el mes de agosto en el edificio del Juzgado para que el día 1 de septembre el gremio de los procuradores de Lugo librara una de las batallas más duras del año...
Lo que ellos no sabían es que además de ir armada con bolis de repuesto suficientes como para hacer todos los exámenes de selectividad del tirón, yo iba armada con... la mejor de mis sonrisas...
Una vez ganada la batalla del día 1 en el Juzgado, quedaba el trabajo del despacho...entre las 2 y las 3 fui a la compra, hice la comida, di de comer a Bebito y comimos Don y yo... a las 3:20 ya estaba sentada ante mi mesa, dispuesta a devorar esa montaña de papeles hasta acabar con ella... al final de la tarde, tras una visita a mi casa para dormir a Bebito con una sonrisa y una nana (no empieza la guarde hasta el 5...) conseguí acabar con esos papeles que afeaban tantísimo mi mesa... Sonrisa y de nuevo a la calle, eso sí , los tacones, aunque pequeños, los había dejado en casa... un paseo por los despachos de abogados para repartir trabajos y sonrisas...y... c'est fini...
Cuando me levanté de la cama creí que no lo conseguiría, pero con una sonrisa... o mejor... con una legión de sonrisas...lo logré... eso sí, sigo estando "muertita-matá"...
Ahora y para terminar os dejo con una de las cosas que me están pasando ultimamente y que tanta ilusión me hacen... Desde la web de
NOVAXOVE me han hecho
esta entrevista, así que si queréis leerla... ya sabéis...
bss a tod@s... y decidme, creéis en el poder de la sonrisa?...