... prometo que se me caen las lágrimas... Pocas veces, muy poquitas se consigue sorprender tanto como cuando en nuestra última visita a Palencia fuimos con unos amigos a comer al que desde ese mismo día se ha convertido en mi restaurante favorito... Todo es excepcional, la comida, el trato, la decoración y hasta la luz hacen de este lugar un sitio realmente especial... Se llama
Estrella del Bajo Carrión y está en el pueblo de Villoldo... Ya se que muchas no vivís cerca... pero por favor, tomad nota del sitio porque se merece una escapada en condiciones...
Llegamos directamente desde Lugo porque está un poquito antes de llegar... y allí que nos fuimos. Hacía tiempo que Fran y sus amigos me hablaban de este sitio y cuando llegamos la verdad es que por fuera no me dijo nada... pero MADRE MÍA cuando entramos... en cuanto se abrió la puerta mirad con lo que me encontré...
Ellos mismos lo describen mejor de lo que yo lo haría en su página web: "(...) muebles de diseño nórdico, sillas vintage, piezas intemporales de Alvar Aalto, enormes arañas rescatadas de un teatro, lámparas de Castiglione de los años '60 y alfombras de importación." Yo directamente me hubiera quedado allí a vivir para siempre... Era todo tan bonito que cierro los ojos y ahora cuando imagino el cielo... me transporto allí...
Y la comida... nuevamente digo: MADRE MÍA la comida!!!... es recordar los boletus sobre huevos con cebolla caramelizada y foie... y morirme de pena por no poder volver a probarlos hasta que no me vuelvan a llevar... eso y el helado de queso sobre sopa de frutos rojos... Y eso que me puse triste cuando me quedé sin probar la tarta Tatín... que no sé cómo estará... pero el helado... y digo: MADRE MÍA el helado... Qué barbaridad de rico, de bonito y de a gustito que estuvimos...
Comimos y bebimos muchas más cosa deliciosas... pero id, hacedme caso e id a disfrutar de un paraíso cercano y súper apetecible...