En la entrada del pasado viernes Rosana comentaba que queda mucho que hacer para acabar con la violencia de género y que ella cree que es un trabajo que hay que empezar desde la cuna. Yo no puedo estar más de acuerdo con su opinión, sin embargo, en la educación de nuestros hijos hemos optado por no hacer nada al respecto, es decir, no vamos a darles, a menos que sea necesario, una charla en favor de las libertades de las mujeres ni a decirles que pegar a una mujer está mal, tampoco voy a torturarles con una perorata sobre la igualdad ni a decirles que hermano y hermana son iguales ante la ley...
Pegar es algo que está mal siempre e iguales somos todos sin distinción de género. Si mi hijo quiere jugar con muñecas no voy a ser yo quien le diga que eso no se hace, y si la niña juega al futbol pues mejor porque así juegan los dos juntos. Hasta ahora mis dos hijos, niño y niña tienen y juegan con muñecas, pelotas, coches, cocinitas y hasta con una aspiradora de juguete y no ha hecho falta que nadie les diga con qué han de jugar porque al menos mis hijos... imitan a sus mayores...
A mi modo de ver de nada sirve que le digas a tu hijo que no fume si te fulminas una cajetilla al día, que lea cuando en la vida te ha visto coger un libro, o que coma verduras cuando tu apartas la zanahoria...
Predicar con el ejemplo es en mi opinión la madre del cordero en cuanto a educación se refiere... Por supuesto tengan ustedes en cuenta que yo no soy maestra de nada y mi único consejo ha sido siempre y será que cada uno con sus hijos haga aquello que le funcione...
Y en estas estábamos cuando este verano mientras que hacía la cama con Fran le dije:
- Oye tu qué prefieres, que mamá trabaje o que no?
Y el me contesta:
-Y cuándo no trabajas?
-Pues ahora.
- Bueno ahora no trabajas en el despacho mamá, pero trabajas en casa...
Fran, varón, 4 años... comestible... ;)
Besos gordos y feliz semana!!!...