Quienes me conocen saben que soy una persona impulsiva y... para decirlo fino... natural... y creo que eso se refleja en mi blog, para lo bueno y para lo malo...
Habitualmente estoy de buen humor, odio los malos humos, huyo de cualquier lío que me rodéa y no soporto los malos rollos... Me gusta rodearme de gente sonriente, y sobre todo buena y... voy a mi aire... No suele importarme mucho lo que digan por ahí, ni de los demás ni de mi misma y así pasa mi vida...
Pero a veces, a veces ocurre que tengo un mal día, un día de esos en los que tengo los nervios a flor de piel y en los que salto por cualquier cosa. Hay muchas cosas que no me gustan, pero habitualmente, como os digo, paso y voy a mi aire...
Sin embargo a veces, a veces ocurre que salto...
Y no sólo quienes me conocen en persona, creo que a estas alturas quienes me leeis, os habréis dado cuenta de que lo mismo que la vida, en mi blog también tengo malos días y salto... Y claro, luego resulta que pagan justos por pecadores y que me enfado conmigo misma por saltar tan alto y no poder rebobinar para volver a empezar...
Y todo esto a qué viene? Pues a que he decidido volver al principio en lo que se refiere a la moderación de comentarios en mi blog, es decir, cualquiera podrá comentar y no voy a exigir que nadie se registre en ningún sitio, bastará con escribir y punto.
Por mi parte espero no volver a saltar, respirar profundo y contar hasta diez o cien si hace falta. No prometo nada porque mi naturaleza es la que es... pero como hay cosas para las que nunca es tarde, intentaré controlar mis impulsos y que haya paz... ;)
Muchos besos y feliz domingo...