Escapada fin de semana: Lisboa para dos…

Necesitábamos una escapada de fin de semana que al final duró un poco más.

Buscaba el regalo de cumpleaños perfecto y creo que lo encontré. Entradas para los Rollings y tres noches en la ciudad de los azulejos, un plan para dos que ambos deseábamos con muchas ganas…

El concierto fue un conciertazo y cuando apareció Bruce, al que ya habíamos visto hace unos años en Madrid, casi nos da algo! Fue tan divertido que es uno de esos momentos que tengo bien guardaditos para rescatarlos cuando más se necesitan.

lisboa collage

Al día siguiente del concierto y con tres horas de sueño a mis espaldas,tenía muchas ganas de descubrir Lisboa, pero no nos quedó más remedio que tomárnoslo con calma o morir… así que optamos por la calma… 😉

No pude bajar la cabeza en al menos dos horas… qué maravilla de casas… tan coloridas, tan llenas de azulejos, tan decadentes, tan bellas… y me enamoré una vez más de la experiencia de descubrir nuevos lugares que me hacen feliz…

escapada de fin de semana

Comimos en María do Carmo, un sitio bonito y lleno de luz. Una comida sencilla: pasta y bacalao… delicioso y a seguir…

lisboa restaurante maria do carmo

Subiendo por la Rua Don Pedro V, una vez más no puede hacer otra cosa más que levantar la cabeza, porque aquellos árboles lilas parecían directamente salidos de una foto de Pinterest como mínimo!

lisboa

Y entonces, sin darnos cuenta, nos metimos por un pasaje en donde se encontraba la tienda de niños más bonita que se haya visto… MINI BY LUNA… de donde por supuesto salimos con varias bolsitas bajo el brazo…

mini by luna lisboa

Y seguimos subiendo hasta que llegamos a Embaixada, un palacio morisco lleno de tiendecitas de artesanos y pequeñas marcas portuguesas con mucho “charme”. Un sitio realmente bonito y nada recomendable para nuestros bolsillos porque una vez más volvimos a picar pecar.

embaixada lisboa

De vuelta hicimos una parada en el precioso Jardim de São Pedro de Alcântara, fresquito y con unas vistas estupendas. Consultamos el mapa y a seguir…

lisboa

Y paseamos y paseamos y de nuevo la cabeza hacia arriba porque el elevador de Santa Justa es un no parar de bonitísimo, y toda la zona que lo rodea parece directamente rescatada del siglo pasado con tiendas maravillosas heredadas hasta nuestros días. Reliquias que continúan abiertas como pequeñas piezas de museos al aire libre.

elevador de santa justa lisboa
lisboa sapataria
loia lisboa

Y nos fuimos a cenar a Carmo, muy cerquita de donde comimos. Esa plaza es un sueño y teníamos que volver… No reservamos y me da la impresión de que encontramos sitio de casualidad. Muy recomendable. Y que nadie se enfade si digo que la sangría más deliciosa que he probado en mi vida la tomamos allí… hip! y paro de contar… hip, hip! 🙂

Al día siguiente, aprovechando que el tranvía 28 pasaba justo por delante de nuestro apartamento nos subimos para ir hasta Feira da Ladra.

tranvia 28 lisboa

Siendo como soy una incondicional de las cosas viejas, este lugar me cautivó…

Algunos de estos azulejos del Siglo XXVIII se vinieron con nosotros y en breve colgarán de alguna de las paredes de nuestra casa. Qué rebonitos que son!

azulejos lisboa

Azulejos, mochila, taza y plato, casa de madera y alguna que otra baratija más, decidieron también viajar en nuestro coche y cambiar de país… 😉

loia feira da ladra lisboa
feira da ladra lisboa
feira da ladra

Y volvimos caminando… Primero cuesta abajo…Comimos en Alfama y seguimos bajando de nuevo hasta Avenida da Liberdade para volver a subir hasta nuestro apartamento en Chiado…

tranvia 28 alfama lisboa

Dejamos nuestras compras en casa y nos dimos un último paseo. Visitamos A Vida Portuguesa que es una preciosa tienda muy del estilo de la de nuestra querida Rocío de La Real Fábrica Española, pero en la versión del país vecino.

Y para terminar nuestra escapada de fin de semana y siempre con la mirada hacia arriba recorrimos hasta el último rincón del Barrio Alto en donde la “dama de las palomas” nos esperaba pacientemente vestida como las mujeres de mi memoria.

barrio alto lisboa

Y llegó el momento mojito y elejimos un bar realmente especial. Al principio pensamos que era un antigua barbería, que lo fue, pero ahora se dedican a la “cerveja” más que a las barbas. No recuerdo el nombre, pero está en Rua Nova de Trinidade y como en todos los locales que visitamos, son encantadores…

barberia lisboa

Y para cenar… Equador.

restaurante equador lisboa

Fueron dos días, bueno tres, pero uno de concierto y los otros dos sin más pretensiones que pasear mucho, disfrutar y dejarnos llevar sin más. Un gustazo que nos permitirá además volver para repetir y conocer lo mucho que se nos ha quedado en el tintero.

Un verdadero placer que esperamos repetir… ojalá…

Mil besos y hasta pronto…

Escrito por: Isabel

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