Te lo agradezco mucho, pero ahórrate la enhorabuena porque no estoy embarazada de mi tercer hijo. De hecho, dudo mucho que ese acontecimiento se produzca, al menos voluntariamente.

MI TERCER HIJO{mi Instagram}

Y es que verás, una de mis mejores amigas se ha quedado embarazada, ella si, de su tercer hijo. Su pequeño y mi pequeña nacieron la misma noche, y es quizá, la historia en común que más nos ha unido desde que éramos niñas.

Cuando me lo contaba me decía que esta vez sería distinto y que iba a ser mucho más práctica que en las dos ocasiones anteriores. Nos conocemos tanto que sólo con ese comentario yo comprendí todo, y supe que si me ocurriese lo mismo actuaría igual que ella.

Si tuviese mi tercer hijo daría a luz en el hospital de Lugo. En nuestra ciudad no hay posibilidad de parir en hospitales privados, es o ese o te vas fuera, y aunque no tengamos elección, tenemos la suerte de contar con un hospital estupendo y con un equipo, que al menos a mi, me parece excepcional.

mi tercer hijo 2{mi Instagram}

Me gustaría no ponerme epidural, en mi primera experiencia fue el origen de un parto doloroso, muy doloroso y que acabó en cesárea de urgencia 12 horas más tarde. Aunque en el segundo sí funcionó casi todo el tiempo que duró el parto, todavía tengo secuelas de la primera epidural y en ocasiones me duele en el mismo sitio en el que aquel día se concentró todo el dolor.

Si tuviera mi tercer hijo ni siquiera intentaría darle pecho. Mis dos ocasiones anteriores han sido traumáticas para mi. Cada vez que recuerdo a una matrona en la habitación del hospital ordeñándome (literal) se me cae el alma a los pies.

Lo intenté todo, fui a los grupos de apoyo a la lactancia, estuvieron mamando en todas las posiciones imaginables durante noches enteras, use pezoneras, cremas y toda clase de sacaleches último modelo, y lo único que conseguí era soportar, malamente, dolores que hacían que la lactancia fuese de todo menos placentera.

Mis pequeños vampirillos que mamaban más sangre que leche no rechistaron ni un poquito cuando a las tres semanas aproximadamente cambiamos teta por biberón.

Nuestra vida mejoró notablemente y yo confieso que entonces sí, empecé a quererlos y a disfrutar de mi reciente maternidad.

mi tercer hijo 3{mi Instagram}

Entiendo que haya plataformas de apoyo a la lactancia, pero creo que hay mujeres que lo intentamos y no lo conseguimos, y las reprobación social que sufrimos hace que tengamos que justificarnos cada día hasta que nuestros bebés cumplen los cuatro meses, tiempo mínimo aceptable de lactancia materna a los ojos de la mayoría.

El error está en decir que todas las mujeres pueden hacerlo, pero yo creo que no es así. Y lo creo de verdad. No se trata de no soportar un determinado umbral del dolor. Yo lo tengo elevado, puedes creerme, pero se trata de decirle a algunas mujeres que a veces no se puede y punto.

A ver si me explico, las cesáreas existen para terminar con aquellos partos en los que peligra la vida bien de la madre o bien del bebé. Yo tuve una, la de mi primer hijo, y no se la deseo a nadie. Pero si no me hubieran practicado aquella cesárea, Fran seguramente no estaría aqui. Es decir, es un mal menor y nadie me juzga por ello, espero.

Con la lactancia pasa lo mismo. Lo mejor es dar leche materna, pero si no se puede, si los contras pesan más que los pros, de verdad que no pasa nada por darle leche de fórmula a tu hijo. NADA.

Cuando Fran tenía mes y medio una señora me preguntó si le daba pecho. Al margen de que no sé qué clase de pregunta es esa, le contesté que ya no, a lo que ella contestó que qué egoísta era. Aquella respuesta todavía me duele y no creo que ni yo, ni ninguna madre se merezca algo semejante.

Por eso hoy te pido TOLERANCIA, mucha, para aquellas madres que han decidido no dar el pecho, a buen seguro que su decisión ha sido fruto de muchas lágrimas derramadas, una abundante ensalada de hormonas y un buen puñado de horas de sueño atrasadas. No la juzgues y déjala disfrutar de su maternidad libremente, se lo ha ganado.

Escrito por: Isabel

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68 comentarios

  • Marta G

    No sabes lo identificada que me siento contigo. No pude dar pecho a ninguno de mis dos hijos y sentí, como tú, la presión de matronas y miradas reprobatorias de otras madres. Con la primera fue un horror, sangre, dolor, lloreras y un sentimiento de impotencia terrible, me hacían sentirme mala madre por algo que no fue, en ningún caso, decisión mia. Con el segundo, me lo tomé con más calma, me puse seria con la matrona, hablé con mi pediatra y salí del hospital con lactancia mixta, que se transformó en sólo biberón a la semana y en una maternidad mucho más serena y disfrutada. Ojalá todas pudieramos proporcionar los beneficios de la lactancia materna a nuestros peques, pero como eso no es así, me uno a ti en la petición de respeto y tolerancia a las madres que no pueden o que no quieren.
    Gracias por tu post.

  • No me puedo creer el comentario de esa señora… Increíble.
    Te entiendo perfectamente, yo sufrí lo mismo, sobretodo con el primero, que casi se me deshidrata. Todavía recuerdo los lloros de la primera semana y la carita de placer que puso después del primer biberón: fue la primera vez que se durmió tranquilo.
    Con el segundo la experiencia duró menos, porque iba preparada. Pero dolió igual y también hubo visitas a matronas, al hospital y bebí más horchata que nunca 🙂
    Ahora tienen 4 y 8 años y ninguno de los dos ha tenido más resfriados de lo normal, y ni siquiera han tomado antibióticos, hasta la fecha.
    Así que sí, tolerancia ante todo. Porque lo que es seguro es que cada madre quiere lo mejor para sus hijos, y se lo da en base a sus posibilidades. Y que alguien lo ponga en duda, duele todavía más que todas las grietas juntas.
    Gracias por este post 🙂

  • A mi primera hija no le pude dar pecho más de un mes, la falta de apoyo, una depresión postparto y un mal agarre lo tiraron todo por tierra. En ese momento fue la mejor decisión porque era una carga muy pesada sobre todo a nivel emocional. Me arrepiento, claro, me hubiese gustado que fuera de otra manera…pero en ese momento no podía ser de otra manera, con el segundo fueron 2 años aunque de lactancia mixta y con la tercera por ahora es exclusiva aunque con mucho esfuerzo por problemas de frenillo etc. Cada una debe decidir lo que más les conviene, mejor un biberón y una madre feliz y tranquila que el pecho y una madre pasándolo mal. Eso que te dijo la señora.. en fin! hay que escuchar tantas estupideces cuando somos madres, pasamos a ser de dominio público en el que todo el mundo se cree con derecho a opinar.
    Con los dos primeros me puse la epidural y con la tercera no la quise, me informe de todos los inconvenientes y decidí intentarlo. Fue duro, 12 horas de parto aunque donde lo pasé realmente mal fue la última media hora… pero el postparto también fue mil veces mejor que los anteriores y la experiencia fue brutal, no me arrepiento para nada de la decisión y ya de paso me quité la espinita de un parto 100% natural.

  • Arantxa

    Hola! Me encanta cómo escribes! Estoy de acuerdo en casi todo contigo. En mi caso si tuviera un tercero sería cesárea, porque tuve dos cesáreas con los dos anteriores. Las dos veces intenté parto vaginal, pero no hubo manera. En el primero me pasé todo el embarazo cuidándome, haciendo yoga prenatal, haciendo todo lo que leía y caía en mis manos para que el parto fuera lo mejor posible con la mínima intervención posible. Usé hasta el epi-no para evitar la episotomía y facilitar la salida del bebé . En fin, todo lo posible. Al final, un parto horrible que terminó en cesárea tras 24 horas. No entro en detalles del parto. En el segundo, pasé un embarazo de lo más relajado. No me obsesioné con el parto natural. El segundo parto, igual de malo que el primero, pero mucho mejor embarazo. Me dediqué a hacer lo que me pedía el cuerpo. Si estaba cansada, descansaba. No hacía los ejercicios prenatales, no hacía nada que me supusiera el más mimínimo esfuerzo. Resultado, otro parto horrible pero un embarazo estupendo, mentalmente muy relajada. En fin, yo creo que lo peor es obsesionarse con lo natural. TODO está fuera de tu control, menos la dieta, claro, eso siempre lo he cuidado. Por supuesto que hay partos naturales buenísimos, o eso dicen, pero es cuestión de suerte. Conozco muchas madres deprimidas porque su parto terminó en cesárea, en vez de estar agradecidas. Si no fuese por la cesárea, el niño o la madre podrían haber sufrido malas consecuencias.
    Con la lactancia también lo pasé regular, pero no muy mal así que pude darles hasta caí el año. Corté el tema porque estaba cansada, ni más ni menos.
    Vaya rollo estoy contando, pero estoy de acuerdo contigo en reivindicar la validez de las decisiones personales de cada uno. Sea el motivo que sea.
    Futuras Madres primerizas, sólo un consejo : pensad que tanto en el parto como en la lactancia puede pasar de todo! No vayáis con miedo, pero sí con la mente abierta a cualquier posibilidad aunque sea lo contrario a lo que habíais planeado.
    Besicos para todas

    • Isabel

      Muchas gracias por todo lo que me cuentas. Sin duda lo mejor es dejarse llevar y hacer lo que se pueda, que ya es bastante. Un abrazo!

  • Arianne

    Me he sentido tan identificada. Leerte es regresar a mi estado mental de hace 1 año y 4 meses. El parto fue una maravilla gracias a la epidural, me sentía como una campeona por parir a mi hija, porque en mi Venezuela natal te tachan de extraterrestre si directamente no le pides a tu médico una cesárea.

    Hasta ahí todo bien. El postparto ya empezó a mostrarme un cachito de pesadilla, cuando una matrona entró una noche y me pellizcó los pezones de tal manera que le solté un manotazo. Me querían ordeñar, como bien dices, y además tuve que aguantar la burla de escucharla hablar con otra mujer, enfermera, matrona, me da igual, sobre lo pequeños que eran mis pezones.

    Yo lo intenté durante dos meses y medio. Era una pequeña guerra entre las dos, mi bebé no quería teta y yo la obligaba. Ella lloraba de hambre y yo de frustración. Nos poníamos a “pelear” 20 minutos o más, hasta que cansada, terminábamos dándole biberón.

    Los comentarios iban y venían. De la matrona, de la enfermera de pediatría, de otras madres lactantes. Te sientes pequeña, minúscula, señalada y sin el mínimo apoyo, en medio de esa tormenta llamada “depresión postparto” de la que nadie habla en las clases de educación maternal, porque la maternidad es sólo luz y sonrisas, como ves en la publicidad.

    La verdad es que no empecé a disfrutar de mi bebé hasta que no puse en orden mis emociones y tomé esa decisión de darle biberón como base y dejar que el pecho fuese algo casual, cuando ella quisiera.

    Y esta experiencia es la que me hace pensar que mi hija va a ser única, que no le vamos a dar un hermanito/aa porque no quiero volver a sentirme como un trapoarrugado en el que tendría que ser el momento más feliz de la vida.

    • Isabel

      El que con el primero te hayas sentido así no quiere decir que se vaya a repetir. Yo no soy la que era cuando parí a mi primer hijo… seguro que tu tampoco. Un abrazo y gracias por compartir.

  • Me parece alucinante que en tiempo que vivimos aún haya gente que se crea con el derecho moral de valorar las decisiones de los demás. Amigas que recientemente han sido madres y que por unas circunstancias u otras han tenido que renunciar a la lactancia materna, han sufrido el rechazo y las malas caras del resto de gente y un estigma trasnochado. Y es muy injusto.
    Mi madre no puedo darme el pecho (hablamos de los años 80) y entre eso y que tenía más de 40 años, la tacharon de loca y de irresponsable, y le metían miedo con mi salud. Y aquí estamos, 33 años después y como una rosa.
    Y aún ahora, ella sigue repitiendo, como si fuera un castigo, lo de “claro, como no te pude dar el pecho…”.

  • Suscribo todo el post. Sólo he tenido un bebé hasta ahora, fue por cesarea y la lactancia fue durísima. Aguanté hasta los tres meses pero cuando lo dejé me dí cuenta de qué injusta había sido porque entonces empecé a disfrutar del pequeño y hasta entonces era una tortura y yo no le sentía igual. Hice lo que creí que era lo mejor cuando mi estado mental no era quererle al cien por cien porque me dolía tanto al darle que era una tortura! Pero de eso te das cuenta luego y me arrepiento de no haber vivido esos momentos bien. No me he explicado muy bien pero al final era para decirte que te entiendo. Hoy día hay mucha presión de cara a la lactancia y mi madre siempre me dice lo mismo, yo soy adoptada y no pudo darme de mamar y nunca tuve ni un catarro ni ningún problema y hay muchas chorradas. Cada uno con su cuerpo y con su conciencia. El que quiera dar porque quiere hacerlo que lo haga y elque no pues que no lo haga porque luego el bebé sufre de tus dolores y de tu malestar y eso seguroq ue tampoco es bueno.
    Ya siento la chapa pero es un tema que tengo aun a flor de piel por lo mal que lo pasé y el poco a poyo que se recibe.
    Un abrazo enorme y feliz dia!

  • La verdad es que el tiempo es el más sabio consejero y, al igual que tú, después de dos hijos hay muchas cosas que cambiaría; de hecho hay cosas que ya modifiqué con el segundo. El tiempo y la experiencia te ayudan a relativizarlo todo, a darte cuenta que la vida son dos días y que aquí no hemos venido a sufrir más de lo estrictamente necesario. La lactancia materna es lo mejor y los grupo de apoyo a la lactancia tienen una labor importantísima pero hay que saber parar a tiempo. A veces no se puedo y, mucho mejor que la leche de su madre, para un niño lo imprescindible es una madre tranquila y feliz. Con teta o sin teta. Isa, como siempre, chapó!!

  • carmen

    No sabes lo identificada que me siento, pero al reves. Me explico. Yo si que he podidodar el pecho a mi hijo, que ya tiene nueve meses. Y al igual que la fecha bien vista para dejar la lactancia son los cuatro mese (a lo sumo los seis), tambien es la fecha en la que si sacas tu teta oyes comentarios del tipo “¿pero va a ir a la mili y le vas a dar teta?” “¿vas a ser de las de bocata y teta?” Y un laaargo etc como el estado de mis tetas despues de la lactancia tan prolongada (segun ellas). Señores (señoras mas bien, desgraciadamente) dejen a la gente que haga lo que quiera. Para mi la lactancia es mucho mas que dar de comer a mi hijo, y entiendo que si durante ese tiempo se esta sufriendo o simplemente no se esta disfrutando, creo que hay mil momentos mas con los que nuestros hijos pueden disfrutar de nosotros. Mas vale una mama feliz con un bibe que una amargada con la teta

    • Isabel

      También conozco madres en tu situación, y es cierto lo que dices, el caso es opinar sobre las tetas… en fin… paciencia y mucha suerte. Beso!

  • Albalajefa

    Yo no di el pecho, ni siquiera lo intente, pensé en darlo durante el embarazo del primero, fui a clases incluso y al llegar al séptimo mes de embarazo decidi q no era para mi, tuve unos embarazos horribles , con depresión en ambos casos y decidi q era mejor un biberón y una madre cuerda q una teta y una madre q acabara tirandose por la ventana. Fui muy clara en el hospital y muy clara con la gente, y la verdad es q o tuve la suerte q la gente lo entendió o yo nunca me sentí ofendida Porq realmente me importaba muy poco lo q la gente pensara al respecto. Se lo q quiero a mis hijos y no me preocupa nada quien lo ponga en duda, se mi verdad y la adoración q me tienen mis hijos, es lo único q necesito.

  • Montse

    Como siempre un gustazo leerte.
    Yo agradezco que en mi época, hace 11 años, el tema blogs, redes sociales, etc…no lo utilizaba como ahora, porque fijo, que lo hubiera llevado FATAL.
    La gente no sabe lo “dañina” que pueden ser sus opiniones.
    He leído foros, blogs y se me ponen los pelos de punta con las cosas que lees y eso que ya me pilla lejos.
    Tuve un embarazo de 10, no tenía muy claro lo de dar el pecho, pero l intenté, mi hijo nació un miércoles y no probó bocado hasta el viernes por la noche, que mi hermana pidió un biberón porque “ya estaba bien” .
    Me pusieron epidural, el parto fue bien y lo recuerdo con un dolor soportable, pero a las 2h no sé qué pasó y tuve una hemorragia brutal, corriendo a quirófano y 24h en la uci.
    Hasta el día siguiente, no pude ver a mi bebe, solo lo disfrute 2h el día que nació.
    Quede tan débil, que no hubo manera de que me subiera la leche, así que biberón.
    No tengo ningún remordimiento, es más a mi hija le di directamente biberón, pero sí que me duele oír opiniones tipo, solo es madre la que no pide epidural, la que da el pecho hasta los 18 años 😉 etc.
    Para mí ser madre, es toda mujer que cría a un hijo.
    Todavía recuerdo a mi amiga lo mal que lo paso, su hijo lloraba y lloraba y ella tenía pánico darle de comer, eso no puede ser.
    Un abrazo.

  • Cuanta razón!!! Que identificada me siento! Las madres que no damos el pecho también queremos a nuestros hijos y la lactancia materna cuando es desagradable para la madre y se prolonga en el tiempo, en lugar de crear vínculos los rompe.

  • Sol_lazo

    La misma experiencia tuve yo. Por ahora solo tengo uno y sé que si al final voy a por el segundo, no le daré el pecho porque fue muy traumático. Los peores 20 dias de mi vida. El cargo de conciencia que te genera la gente es brutal, todo el mundo te pregunta si le das el pecho, ¿Pero a quién le importa? ¿Le pregunto yo a ellos si comen 5 piezas de fruta diaria? Cada una decide lo que le conviene es injusto juzgar a quien no ha sido capaz…
    Me llegaron a decir, que mi hijo se ponía malo porque no le daba el pecho, y la única causa era la guardería que lo llevé con 5 meses. Esa misma persona que me me lo echó en cara, se tuvo que tragar sus palabras al llevar a su hijo con 2 años a la guarde y tener que sacarlo porque estaba siempre enfermo.

    En fin, ojalá llegue el día en que la gente sea más tolerante con los demás y no se crean con el derecho a imponer lo que a la mayoría les viene bien.

    Un abrazo

    • Isabel

      Pero para que ese día llegue, tenemos que dejarnos de bandos mal entendidos. Todas hacemos lo que está en nuestras manos. Un abrazo!

  • Una reflexión muy cierta y una petición muy adecuada.

  • Este blog mejora cada día. Me gustan más tus posts que los artículos del periódico :-). Qué poco dice de una sociedad en la que una mujer tenga que justificarse por dar el pecho o no, darlo a demanda o no, llevar carrito o no… en fin, cada una descubre (tarde) que lo mejor es lo que os va bien a al bebé y a tí y que es simplemente una cosa de dos. punto.

    • Isabel

      Ja,ja,ja… es que es muy fuerte tener que justificarte a cada paso que das… en fin… es una batalla más… Un beso grande!

  • Ana

    Las madres estamos expuestas a críticas por todos lados, hagamos lo que hagamos. Y encima, en momentos tan sensibles nos sienta como una patada en la boca lo que en otro momento ignoraríamos, o enfrentaríamos sin grandes complicaciones.
    Yo no juzgo a nadie por sus opciones de crianza. Porque no me cabe ninguna duda de que todos los padres buscamos lo mejor para nuestros hijos; ahora bien, eso no significa que estemos en lo cierto, quizá lo que creemos mejor o vemos como única opción, no lo es. Por tanto, deberíamos mantener la mente abierta y la boca cerrada para no ofender a nadie, sobre todo cuando no nos han pedido consejo.
    Sin embargo, discrepo con el enfoque que se da sobre lactancia materna.
    Hay muy muy pocas circunstancias que no permitan la lactancia materna. La mayoría de las veces no se consigue por malos consejos, de la abuela o incluso (y especialmente) de personal sanitario como matronas, enfermeras, pediatras… que se supone saben del tema, cuando la realidad es que casi ninguno está formado adecuadamente.
    También influye nuestro entorno. Establecer la lactancia suele ser costoso, se necesita disponibilidad total con el bebé. La definición de disponibilidad total no se conoce hasta que tenemos un bebé, a tal punto que comer o ducharnos pasa un ultimísimo plano. Necesitamos ayuda con todo para poder ocuparnos solo del bebé. Y que no haya interferencias (comentarios no deseados).
    El aspecto psicológico también es fundamental. Como dice la canción, hay que saber que se puede, y querer que se pueda. Además, por supuesto, de no padecer ninguna patología. Con una depresión, bastante tenemos con ocuparnos de nosotras mismas.
    Si estas cosas fallan (aunque no haya un problema hormonal, en el pecho, o en el bebé), lo más probable es que la lactancia termine. Y ya no hablo de la lactancia más allá de los 4 meses, que parece un mito. Ahí la principal dificultad es la vuelta al trabajo. La inexistente conciliación.
    Lo que me parece fundamental es recordar lo que supone la leche materna en la salud. En este tema no hay lugar a opiniones. Habla la evidencia científica. Decir que he tomado biberón y estoy sanísima es como decir que llevo fumando 40 años y que no tengo cáncer de pulmón. Los estudios están ahí y no se refieren a casos aislados, ni a periodos cortos de tiempo, sino que incluyen a muchísimas personas, durante muchos años (a veces toda su vida).
    Yo he sido criada con biberón, que es lo más extendido y aceptado desde hace más de medio siglo, y estoy aquí, sana, sin tener nada que reprocharle a mis padres porque hicieron lo que creyeron mejor. Yo he dado pecho a mi hijo hasta los dos años y medio, y no soy ni mejor ni peor que quien da biberón, simplemente, he tenido otras circunstancias y otra información. Solamente creo que ha sido lo mejor para su salud con lo que se sabe hoy en día, pero… tampoco creo en las verdades absolutas.

    • Isabel

      Yo creo que la leche materna es lo mejor para la salud de nuestros hijos, de eso no me cabe ninguna duda. Simplemente creo que a veces no se puede, y no porque nuestras tetas sean peores, o porque tengamos menos aguante, o porque no hayamos dado con el personal sanitario adecuado. Simplemente porque no se puede… y eso supone un lastre muy duro de llevar para la mayoría de las madres que lo han intentado y que se han quedado por el camino.

    • Sol_lazo

      Es una brutalidad comparar el biberón con el tabaco. Horrible Ana

  • Un post súper honesto y necesario. Mucha gente debería leerlo y aprender que es la realidad de muchas mujeres, lo quieran o no.

    A mi también me costó muchísimo esfuerzo conseguir que Isabel (mi hija) tomara el pecho. Realmente nunca lo conseguí del todo. En ningún momento me pareció la experiencia preciosa y enriquecedora que describen muchas madres.

    Al mes y medio decidimos pasar al biberón porque cada vez tenía menos leche. Mi marido tuvo que ayudarme a comprender que lo importante era que Isabel se alimentase, no tenía por qué ser de mí y desde luego no era un fracaso mío. Cuando tenga otro volveré a intentarlo, pero espero reaccionar con más naturalidad si no lo consigo. ¿Qué se le va a hacer?

    Gracias por este post, creo que ayudará a mucha gente 🙂

    • Isabel

      Ojalá lo haga, lo importante, es no sentirnos culpables cuando estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano. Un beso bien grande.

  • Efectivamente, lo importante es sentirnos cómodas como madres en nuestra maternidad, da igual lo que hagamos siempre que lo hagamos convencidas de que es lo mejor para nosotros, para nuestra familia.
    Y lo digo siempre, nosotras, las mujeres, no llevamos esta guerra de biberones y de tetas dentro, que se empeñan en ponerla en nuestras cabezas, lo que por desgracia sí llevamos parece que irremediablemente unido a la maternidad es la culpabilidad. Nos sentimos culpables porque nuestras maternidades no son perfectas, porque cualquier cosa que nos imaginemos podría haber sido de otra manera, que en nuestra mente siempre es “otra manera mejor”, acabo de hablar con una amiga ahora mismo sobre una persona que se separó siendo sus hijos ya prácticamente adultos pensando en que era lo mejor para ellos, y hoy se arrepiente de no haberlo hecho antes porque estando con una pareja que no la dejaba ser ella misma sus hijos se perdieron años de su verdadera madre; el otro día la vecina, me contaba cómo su madre, con 80 años y diez hijos, lloraba (en perfecto uso de sus facultades mentales) porque no había sido una buena madre, no era una madre ilustrada, había tenido muchos hijos, pero no había estado informada… siempre nos sentiremos culpables por algo. Deberíamos intentar romper con esa culpabilización, y de paso, por favor, romper por la culpabilización de las demás. No sabemos cuál es su situación, ni cómo actuaríamos nosotros en ella,… si ni siquiera sabemos cómo reaccionar muchas veces en nuestra propia piel!

    Y es difícil generalizar siempre, porque lo que para ti fue liberador para otra puede significar una tortura, y al revés, incluso en la misma situación. Hay quien prefiere amamantar meses con dolor y operar a su hijo un frenillo sublingual complicado y hay quien ni se plantea ninguna de las dos cosas, y no hay una buena y una mala.

    No todas las mujeres pueden amamantar, hay un porcentaje relamente pequeño de mujeres que no pueden, por ejemplo una mujer con agenesia de tejido mamario. Pero puede haber quien prefiera una lactancia diferida que nada, lo que para ti puede ser sentirte presionada para amamantar para otra puede significar sentirse comprendida y apoyada.

    A mí me da mucha rabia por ejemplo cuando una madre que no quiere dar más el pecho dice que se quedó sin leche, a veces para no tener que escuchar esos comentarios de los que hablas, porque otra que sí quiere dar más pecho llega a los tres meses, se nota las tetas fofas y ella como lo ha oído tantas veces se lo cree, cuando no es cierto. Y mentimos, mucho, para no oir comentarios que no nos apetece: nuestros hijos duermen toda la noche, ya no tienen chupete, o se comen todo cuando no hay nadie que los vea.

    Lo importante es saber que la lactancia es una parte minúscula dentro de toda la maternidad, y que hay mucho camino por andar.

  • Roser

    Respeto, educación y libertad, son tres ingredientes que escasean en la sociedad de la información que nos ha tocado vivir. Información que en exceso resulta nefasta en un tema tan natural como es que una cría mame de su madre. Libertad para elegir la solución que mejor satisfaga acada familia. Educación para ser capaz de ver sin juzgar. Respeto hacia las personas y sus decisiones.

  • Bueno, pues tú lo has dicho, la palabra es TOLERANCIA, y sobretodo RESPETO. El problema es que hoy en día todo el mundo se cree en disposición de juzgar y opinar, y de meterse donde no le llaman. Y no nos queda otra que hacer oídos sordos e ir a la nuestra. Aunque hay que reconocer que muchas veces resulta muy difícil hacerse inmune a según qué comentarios, sobretodo si provienen de personas de tu círculo más cercano. Yo sí que pude dar el pecho, y me costó lo mío conseguirlo, pero gracias a mi asesora de lactancia y a mi perseverancia, pude amantar a mi hija. Acabo de hacer el destete, tras casi 10 meses, y si he tomado esa decisión es porque ya no me resultaba algo placentero, y más después de haber pasado por tres mastitis y muchos problemas. No ha sido nada fácil dejar el pecho, sobretodo a nivel emocional, para mí ha sido como un pequeño duelo. Pero lo tomo como una experiencia y no como algo negativo. Respecto al parto, en mi caso fue inducido y con epidural, y menos mal, porque gracias a ella pude disfrutar de ese momento. Siento lo que te sucedió a ti, pero ¿qué problema hay en pedir anestesia para dar a luz? parece que si no tienes un parto vaginal natural, lo demás no es parir. En fin, que dejemos a cada madre que elija y viva su maternidad como le dé la santa gana.

    • Isabel

      Yo tuve mala suerte con mi primera epidural, la segunda consiguió que viviera un parto estupendo, pero ya te digo que es una decisión puramente personal. Un abrazo y gracias por tus palabras. BESO!

  • De evrdad qué mala es la gente. Y cuánto extremista hay por el mundo. Yo recuerdo muy bien cómo una amiga (por decir algo) me dijo que dar el pecho duele y que yo no lo daba por no sufrir. Esto después de inyectarme oxitocina para ver si salían un par de gotas. Lo demás del proceso traumático me lo ahorro, ya sabes de lo que hablo. Si tuviera un segundo hijo, aún no lo he decidido pero lo que tengo claro es que la tomará la decisión seré yo. Y nadie más..

  • ahora que termino de leer este post, y ya sabes lo que opino, recuerdo otro que me había encantado que escribiste por el cumple de alguno de tus peques, donde decías que no se les quería al instante, y me sentí tambien tan identificada contigo como con este.
    besos guapa.

  • ANABEL

    Me has hecho llorar…viví lo que has escrito.
    Gracias.

  • Lokati13

    Hola a todas!
    Yo no soy madre y no creo que pueda llegar a serlo, muy a mi pesar.
    Vivimos en una sociedad en la que cada vez nos gusta más “opinar” y algunas veces “imponer”, por no hablar de las “modas” que nos intentan marcar…
    La gente es libre de hacer y tomar las decisiones que más crean conveniente sin que nadie nos tenga porque juzgar.
    Pasamos por alto los sentimientos que pueda tener la gente e intentamos imponer al resto lo que para nuestro juicio es lo más correcto.
    Yo sí pudiera serlo NO le daría el pecho a mi hijo por mucho que la gente me insistiera, creo que esa y otras decisiones han de ser respetadas y no criticadas…al igual que Hacemos el resto.

    Siento mucho este pestiño que té escrito, pero la gente es muy cansina a veces!

    Un besazo enorme!!!!

  • Dressing Ivana

    Qué gracia leer este post ahora q yo espero mi tercer hijo.
    Tener a sofia en el hospital d lugo lo recuerdo cm una estancia en un hotel de lugo, me senti como una angelina jolie en un hospital d esos mega selectos solo para super estrellas, sb todo comparado con el trato a patadas de las enfermeras del hospital PRIVADO de valencia
    Cuando yo pienso en mi tercer hijo solo se que será muy insoportable porque lo tendré tanto tiempo en brazos que a su lado mi primera hija ya no parecerá enmadrada je je
    Lo de la lactancia es todo lo contrario a mi caso, lo hice sin ningunas ganas, sin instinto y hasta con grima, solo por razones prácticas, y acabó siendo precioso, largo y comodísimo
    Pero no soporto a las radicales, jamás debe hacerse si supone una tortura para madre y\o hijo. O acaso no nos hemos criado muchos estupendamente a biberón?
    Además aunq no hay duda de que es lo mejor, por 2 meses q tomen leche materna se van a librar de los 90 años llenos de comida/bebida llena d agentes cancérigenos de la que no podemos librarles? Por desgracla no, la verdad es que dudo q suponga ninguna diferencia tan sustancial como nos quieren vender

  • Yo, después de tres hijos, he llegado a la conclusión de que una madre feliz es garantía de bebé feliz. A mi la lactancia me supuso una tortura, cada vez que el niño protestaba porque tenía hambre ya me entraban los sietes males, quizás si hubiera tenido paciencia, al final hubiéramos instaurado una lactancia exitosa pero en ese momento y en esas circunstancias no pude y no me castigo por ello. Con el segundo volví a intentarlo y aguanté otro mes, con el tercero ni lo intenté.
    Creo que estar tranquila, serena, con la suficiente paz que permita podernos volcar en el bebé es fundamental para establecer un vínculo fuerte y lo que cada una haga es absolutamente íntimo, personal y quien se mete ahí no tiene perdón. Por eso no hay que juzgar ni negar la realidad. La leche materna es mejor que la artificial, eso lo dicen los estudios y es impepinable, pero una madre desquiciada dando leche materna no me parece mejor opción que una madre feliz dando biberón.
    Y con este tema igual que con todos, colecho, porteo, comer sólido o triturado… A veces entre mujeres somos lo peor…

  • Hola guapa! Cuánto tiempo sin venir a visitarte! Aunque no te vayas a creer, que te sigo por las redes! Pero es que este tema me ha llegado al alma… tengo 4 hijos, no me considero en absoluto mala madre, y dí el pecho solo a la primera, durante un plazto terrible de 1 mes… nunca más! A los otros tres partos entré en paritorio pidiend la pastilla de retirada de la leche…. te puedes imaginar lo que supuso para mí la lactancia materna, no? Un horror, no, lo siguiente… la insistencia de las matronas, la presión externa con el tema y mi propia juventud e inexperiencia hicieron que me empeñase en ello, sin saber que esa experiencia iba a ser completamente traumática para mí… fiebre, mastitis, dolor insoportable, un bebé llorando a todas horas por hambre…. no me compensó en absoluto… de hecho empecé a disfrutar de mi maternidad cuando tomé la decisión de pasarme al biberón! Y así lo hice con mis 4 niños… he disfrutado de su infancia de forma plena, se han criado y crecido sin problema, sanos y fuertes y, han podido disfrutar de una mamá realizada y feliz. Así que no pido más, bueno sí, que se deje libertad a las madres y no se nos condicione tanto hacia un lado u otro. Que cada una tome sus propias decisiones en el desempeño del papel más importante que tenemos en nuestra vida 🙂
    Menudo rollo te he soltado, nena…. pero es que me llega al alma! Un besazo y animate a por el tercero, que es fantástico!!!!
    Ana

  • Cristina

    Cuanta razón tienes. Yo con mi primer hijo lo pasé fatal. Intenté darle pecho, pero lo pasé muy mal, y al final abandoné. Con la segunda ya no lo he intentado. Creo que lo importante es que tanto la madre como el bebé estén bien, y si la madre no está bien físicamente o emocionalmente, el vínculo que se establece con el bebé no es bueno. No por darle biberón eres mejor o peor madre.
    He oído muchos comentarios impertinentes, de gente de mi alrededor , artículos de las revistas que te dan en el hospital,… De hecho, no hace mucho vi una publicación en facebook de una plataforma prolactancia en la que aparecía una imagen de un biberón lleno de patatas fritas, con un mensaje que venía a decir, que si le dabas a tu hijo leche artificial era como darle un biberón de aceites y grasas como las patatas fritas. Y lo más fuerte eran los comentarios de las mujeres que defendían eso, incluso atacando a las que dan biberón y tratándolas de débiles y malas madres. Creo que nos tenemos que respetar entre nosotras.
    No pongo en duda que la leche materna sea la mejor opción, de hecho, estoy convencida. Pero no me creo mala madre por haber dado biberón a mis hijos (aunque en el primer postparto sí llegué a planteármelo). Para mí, ser buena madre o buen padre no es dar una opción u otra, para mi ser buenos padres es educar a tus hijos en valores, cariño y afecto.

  • Lola

    El gran problema de las “madres” es que en cuanto salimos a la calle con nuestros niños, parece que todo el mundo pueda oponar sobre maternidad, pero no sobre “la maternidad” sino sobre Tu maternidad. Y es que no es normal que estes en el Corte Ingles por ej. y que se acerque una perfecta desconocida y la quitecel chupete a tu niño de año y medio y diga que es muy mayor. Eso se ve bien normal, sin embargo yo le contesté en in momento de rabia que con ella Herodes se quedaba en paro y hasta la gente que iba conmigo se sorprendió y me tuve que mantener en mis trece, que era mi niño y su chupete y que nadie y micho menos una espontanea de esas me dicia nada.

  • Como te entiendo, yo tampoco tube una buena experiencia en la lactancia materna y mi hijo se alimentó de leche de fórmula con biberón! Y oye, ni un costipado hasta el año. Cada uno ha de vivir la maternidad como buenamente pueda y quiera! Un besitoo! Me ha encantado el post.

  • Mónica

    Joooo¡¡¡¡ como me gustan que digas todo esto. A mi me pasó lo mismo que a ti¡¡¡ y con el primero lo pase realmente mal…. me sentía mala madre. Tuve la ayuda de mi ginecóloga que me dijo unas palabras que me llegaron al alma….Con el segundo ya fue otra historia aquí la culpabilidad fue 0….Besos y feliz lunes.

  • MARIA

    Totalmente de acuerdo……. me pasó lo mismo, matrona ordeñadora incluída, que además me asaltó en la ducha, con cara de perro.

    Y nunca os han dicho la solemne tontería, de que dar el pecho crea más vínculo con el bebé????? Es increíble que a estas alturas sigan diciendo que todas las mujeres tenemos leche. Pues no señor, yo no tuve prácticamente nada y tan felices que se han criado con biberón. Sanas como manzanas. Enhorabuena por tu blog de sentido común.

  • Alejandra

    Y digo yo ¿Por qué nos culpamos tanto? ¿por qué a veces queremos vivir la maternidad como la Super Madre que todo lo puede y que por supuesto también da el pecho y si no no es buena madre?

    Me he hecho estas preguntas cientos de veces. No sólo relacionadas con la lactancia si no con otros aspectos como la reincorporación a los 4 meses, la carrera profesional, la educación, el estar y acompañar, la cesárea, el no dejarse invadir recién parida por las madres, abuelas, suegras o quien sea que dio a luz alguna vez y cree que sabe perfectamente como ha sido desde el momento en que te quedaste embarazada hasta como te sientes en la habitación de hospital…

    No culpo a nadie. A veces sólo me culpo a mi misma por dejar que esto me haga daño. Un comentario desafortunado antes de dar a luz sobre lo arriesgado que es tener hijos hoy en día pasados los 35, una crítica clara al biberón desde el momento cero y más allá. .. con las criaturas en el mundo no olvidaré la que fue la experiencia más extraterrestre que he vivido… embarazada de 37 semanas de mi segundo hijo en un centro comercial con mi primera hija de 2 años y una cola descomunal para pagar. .. la niña mayor dando guerra, corriendo. .. yo intentando que no saliera corriendo porque literalmente no podía correr detrás de ella. Decido agarrarla del brazo, se retuerce, yo trato de explicarle que ya nos toca… y la señora de delante. .. con toda la sabiduría que cree que le aportan los años o la falta de empatia más bien. Me suelta un… “el bracito de la niña. ..” que la estas haciendo daño. .. me quede tan perpleja que ni pude ni responder…

    También una señora en una cola de un centro comercial???? Por que?

    Ya está bien de culpabilizar a la madre por todo. Estoy segura de que amor a raudales hay de las madres hacia sus hijos aunque no les den el pecho, les traigan al mundo por cesárea, o les agarren del brazo en un centro comercial.

    La maternidad es un regalo, un milagro, lo más importante que creo que he aportado a este mundo hasta la fecha y quiero vivir la din complejos, aprendiendo día a día, equivocandome y pidiendo perdón cuando toque, leyendo a otras madres como vosotras y disfrutando del hecho de saber que no estoy sola. Que otras pasan por lo mismo que yo y sufren y son felices con esta maravilla de la maternidad.

    Besos a todas y enhorabuena por vuestros hijos.

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