Ribeira Sacra con niños

La Ribeira Sacra ha de estar en uno de los primeros destinos de tu lista de viajes favoritos.

Tenemos la suerte de vivir a un paso, y es raro que a lo largo del año no hagamos un par de visitas a esa zona. Sin embargo, y a pesar de nuestras muchas escapadas, no conocíamos Praia da Cova, sí playa, sí en la Ribeira Sacra, y sí, su belleza es tan excepcional como su situación privilegiada donde las haya.

A orillas del río Miño y a los pies de la bodega Abadía da Coba, se encuentra esta playa que mira al meandro de Cabo do Mundo. Rodeada de viñedos y majestuosas montañas, a praia da Cova ha ganado con holgura el título de ser un lugar imprescindible en mis recomendaciones a la hora de visitar la provincia de Lugo.

Voy a hacer un inciso para comentar que me da un poco de miedo decir esto, ultimamente hay que andarse con ojo en lo que se recomienda por Internet. Lugares maravillosos de nuestra provincia como la playa de las Catedrales y los acantilados de Punta de Fuciño de porco, o Castro Candaz, están atrayendo a ingentes cantidades de visitantes, y eso lejos de ser una ayuda para el turismo y la economía de la zona, acaba convirtiéndose en todo lo contrario. Así que sí, la Ribeira Sacra, sus monasterios y sus bodegas, sus ríos y su clima mediterráneo, hacen de este lugar un enclave privilegiado en el mundo, pero “con sentidiño”, visitémosla “con sentidiño” para que todos podamos disfrutarla.

Así que, con muchas ganas, nos equipamos en Planet Sports con todo lo necesario para pasar un día perfecto en el corazón de Galicia. Sabíamos que nos iba a gustar, pero nunca imaginamos que tanto.

Se trata de una playa pequeña, sin ningún peligro y muy limpia, y además tiene muchos servicios, por lo que es un destino perfecto para pasar un día con los niños.

El agua está buenísima y muy limpia, llevamos escarpines pero no nos hicieron falta porque el fondo del rio es de arena. Hay pedaletas y canoas y las recomiendo mucho, porque la vista de la playa desde el río es si cabe todavía más bonita que desde la propia playa.

Hay además un restaurante allí mismo con unas vistas preciosas y con columpios de los que por supuesto mis hijos dieron buena cuenta.

En definitiva, se trata de una escapada perfecta que recomiendo y mucho.

Al volver a casa, paramos en el mirador de Cabo do Mundo, los árboles tapan un poco las vistas, pero aún así sigue siendo un enclave mágico.

Hay muchas cosas que se pueden hacer en la Ribeira Sacra: la ruta de los miradores, la ruta del románico, la ruta de las bodegas, pero a todo eso ahora debéis de sumarle una visita a la playa, aunque solo sea para tomaros una copa desde la terraza-mirador del restaurante 😉

Hace no mucho tiempo, Jesús Calleja hizo un precioso programa esta zona, os dejo aquí el link porque si yo no he conseguido convenceros, el lo hará seguro. Ya me contaréis…

Escrito por: Isabel

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